Vorágine

Cumpleaños

Hay novelones que son francamente malos; hay novelas geniales y novelitas que no están nada mal. Cumpleaños de César Aira pertenece a estas últimas. Resultan cerca de 80 páginas (ochenta y dos con exactitud) sobre un escritor y su cumpleaños número 50; más páginas serían un exceso, más años también.

La contraportada (nota: hacer un post sobre el arte de escribir zarandajas en las contraportadas) nos enfatiza, osada ella, que estamos frente a un  Autor Aira “más sobrio, más pesimista, más triste; más lúcido”. Dicho así suena fabuloso, yo siempre estoy de humor para leer algo más pesimista y por lo tanto más lúcido pero no es exactamente así, al menos no tan pretencioso como nos quieren hacer creer, lástima (nota dos: de como las contraportadas siempre mienten).

A César se le va la novela en nada y eso funciona:  pequeños episodios en la vida de un cincuentón que no sabe el proceso detrás de las fases de la luna y todas las ideas que le brincan a la cabeza. Todas… no, en serio, todas.

Y además, claro está, los lugares comunes: hablar de la muerte de la novela, la literatura posmoderna, el escritor que escribe que escribe de cuando escribía; la reflexión meta, etcétera. Todo eso, casi sin esfuerzo, lo podemos encontrar en esta novelita (Aira la llama así todo el tiempo), lo bueno es que los capítulos son breves y se puede leer en el transporte público.

La muerte de LA novela (discutamos eso en otra ocasión) en favor de la literatura de transporte público. Un capítulo cada semáforo en rojo y no importa si no lo terminas, habrá otro viaje. ¿Es ventaja o desventaja que la novelita no nos pique? No urge terminarla, no hay temor de que las cosas cambien cuando se abra el libro, siempre habrá tiempo si el señor del asiento de junto no se pone a roncar.

A ver César, permíteme tutearte, Cumpleaños no está mal, pero si es verdad lo que dice wikipedia y escribes (escribís, porque eres argentino) hasta cuatro de esas novelitas al año, no te vendría mal descansar un rato. Igual y tienes razón, César, a los cincuenta años se va perdiendo la precisión y la energía; aunque de todas formas quedan muchos viajes en colectivo y más de tu literatura no hace daño.

(La edición de Era, dicho sea de paso, es bastante linda)

César Aira, Cumpleaños, Era, 2012.

Anuncios

Acerca de Rodrigo hombrecactus

Soy uno de esos personajes planos tipo relato de folletín que aspira a ser esférico. De esos que son copias malas de Filiberto García:sin sombrero ni pistola.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en julio 31, 2012 por en Novela, Reseñas y etiquetada con , .

Kampa

  • 8,286 Pinceladas
A %d blogueros les gusta esto: