Vorágine

El maestro de Go

10 de marzo || Andrés Alba

Cada determinado tiempo se dan en la historia acontecimientos únicos que marcan el paso de estafeta entre una época y otra. Esta transformación puede ser interpretada desde varias perspectivas. Con distancia histórica, algunos lo verán como el natural devenir de las cosas, no faltará el que se atreva a aplaudirlo como progreso. Lo cierto es que estos cambios también representan una condena para la época anterior, la destrucción de todos sus valores, de otra manera de entender el mundo. Por lo general, pensamos en estos momentos como guerras, revoluciones, descubrimientos científicos o movimientos sociales, pero en ocasiones se manifiestan de formas de más sutiles.

En 1938, el maestro de Go, Honinbō Shūsai regresó de su retiro para enfrentarse en un último juego contra un joven campeón. El Maestro (sí, con mayúscula) tenía entonces 64 años. El enfrentamiento marcaba un hito en la historia del juego de estrategia más importante de Japón, y serviría también como claro símbolo entre las transformaciones que ocurrían en el país a principios del siglo XX. Tan importante sería ese duelo que un periódico envió al mismo Yasunari Kawabata como corresponsal.

Kawabata presenció el último juego del “invencible Maestro”, que duró casi medio año. Publicó varias columnas con los detalles del juego, pero al final, todo el material recabado le permitió la escritura de la novela El maestro de Go, una crónica ficcional que más bien constituye una elegía al Go, y a las maneras de los antepasados.

Esos tiempos en los que el Go era un arte.

Esos tiempos en los que el Go era un arte.

La novela pone en evidencia la ya conocida maestría de Kawabata para revelar la belleza interna de las cosas. El personaje del Maestro, hombre adusto y a la vez sensible, marcha para enfrentarse contra su destino, “como el último sobreviviente de los antiguos ídolos”, y el escritor le acompaña a lo largo de la campaña hasta su inevitable final: La derrota del Maestro, y su posterior muerte, como si su tiempo hubiera concluido junto con su legado.

Además de retratar la intensidad de la batalla (y demostrar lo emocionante que puede ser un juego de mesa), Kawabata denuncia resignado la pérdida de las tradiciones frente al espejismo del progreso. El último duelo representa la transformación del Go, cuyo aprendizaje y dominio consistía un arte, y que ahora se transforma en un mero deporte. Es una novela de cambios, de piezas blancas y negras sucediéndose una tras otra hasta construir un tablero de ordenado caos, donde la voluntad pervive, y el guerrero triunfa cubierto de gloria o se abate en silencio, aferrado a su honor.

 

Yasunari Kawabata, El maestro de Go, Emecé, 2004.

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Esta entrada fue publicada en marzo 10, 2015 por en Novela, Reseñas y etiquetada con , , .

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